Hubo un momento en mi vida en el que sentí que algo no encajaba. Cansancio, estrés, falta de claridad. No era el mundo lo que me agotaba, sino la lucha interna contra lo que es.
Busqué respuestas afuera, intentando encajar, hacer mejor, ser más. Pero cuanto más hacía, más lejos me sentía de mí misma. No me faltaba nada, simplemente me había olvidado de mirar hacia adentro.
Y entonces, algo en mí se abrió. La historia que me contaba comenzó a desmoronarse. Ya no era solo lo que había sufrido, lo que había perdido o lo que debía lograr. Descubrí que mi verdadero viaje no era cambiarme, sino permitirme ser.
No ha sido un camino de añadir más, sino de soltar lo innecesario. De cuestionar la idea de quién creía ser. De dejar de huir de la vida y empezar a experimentarla.
Hoy, acompaño a otros en ese mismo proceso. No para enseñar, sino para señalar lo que siempre ha estado ahí. No para cambiar nada, sino para descubrir que no hay nada que arreglar.
No se trata de añadir más conocimiento, sino de recordar lo que ya está en ti.
Las respuestas que buscas no están fuera, sino en ese espacio silencioso que siempre ha estado esperando ser reconocido.
«La vida no se trata de controlar lo que sucede, sino de aprender a estar en paz con lo que ya es. Cuando dejas de luchar contra lo que te incomoda, descubres el verdadero regalo del presente.»
Formación y experiencia:
Máster en Desarrollo Personal y Liderazgo (Kuestiona)
Facilitadora de Tension & Trauma Releasing Exercises TRE (AETRE)